sábado, 19 de febrero de 2011

La sombra colaboradora y Alejandra Pizarnik




"Empecemos por decir que Sombra había muerto. ¿Sabía Sombra que Sombra había muerto? Indudablemente. Sombra y ella fueron consocias durante años. Sombra fue su única albacea, su única amiga y la única que vistió luto por Sombra. Sombra no estaba tan terriblemente afligida por el triste suceso y el día del entierro lo solemnizó con un banquete.
Sombra no borró el nombra de Sombra. La casa de comercio se conocía bajo la razón social Sombra y Sombra. Algunas veces los clientes nuevos llamaban Sombra a Sombra; pero Sombra atendía por ambos nombres, como si ella, Sombra, fuese en efecto Sombra, quien había muerto."


(El entendimiento, de Textos de sombra, recogido en el libro Poesía completa, de Alejandra Pizarnik. Edición de Lumen, 2.000)







Quién es quién a lo largo de la vida es uno de los mayores desafíos. Quién puede obrar de una manera y el otro Quién puede obrar de otra. Y a la inversa, si es preciso. Si se necesitan porque en ocasiones están cansados de su rol respectivo, o porque uno no alcanza a lograr lo que el otro podría, alternan sus facultades y sus decisiones. Uno es el otro. No es que uno se haga pasar por el otro. Nunca se sabrá cuándo se trata de una diversión o de una urgencia intercambiar el Ser del uno por el Ser del otro. ¿Y si el Ser no es único? Hasta ahora creíamos que al morir uno se muere su sombra. Y Alejandra lo tiene claro. Porque suele ocurrir que la sombra del sujeto permanece a pesar de que el sujeto esté bajo tierra o disfrutando de las etéreas praderas. Muchos que han conocido a ese sujeto o bien a su sombra suelen comentar: qué larga mano tiene después de muerto. Es una manera muy categórica y autoritaria de indicar que realmente ha sobrevivido su sombra. ¿De verdad cabe pensar que sólo es una metáfora? La sombra de la historia es densa, la sombra del padre es larga, la sombra del miedo es insuperable, la sombra del dolor es constante…suele decirse. Por no ignorar las expresiones el poder en la sombra o a la sombra del poder. Tantas propiedades de la Sombra empalidecerían de vergüenza al Sujeto finito. Y las gentes se confunden como si éste perviviera. Podría haberme evitado esta perorata, ya que Alejandra Pizarnik lo dice con más exactitud y gracejo.



(La fotografía superior es del blog http://joachimmalikverlag.blogspot.com)   


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